lunes, septiembre 24, 2007

cantilo en alaska

Para quienes tomamos la decisión, con mayor o menor margen de opción y cada quien con su circunstancia, de irnos campo afuera, nos trajimos ya crecida nuestra educación sentimental. Es cierto que la vida en el nuevo mundo aporta noticias, e inauguramos sensaciones, experiencias y también sentimientos, que se van sumando a aquella educación, y si los años y la vida son muchos a veces terminan por cubrirla. De vez en cuando, entonces, nos cruzamos con aromas, palabras, melodías que nos llevan por un momento a aquella base, aquel núcleo de nuestra historia que nunca perdimos aunque no lo recordáramos. Y tenemos la tentación de pensar que lo que tuvimos fue un encuentro con el que éramos. O la.
Mucho de esta persona que el tiempo y el mar de por medio nos hace creer perdida se va quedando en la música, en las canciones que cuando jóvenes (más jóvenes) nos repetimos una y ciento cincuenta veces en el Winco, en el pasacasete National o en esa amante leal que es la radio.
Para quienes tomamos la decisión con mayor o menor margen de opción de irnos mar allá, y además vivimos el permiso de la democracia, las canciones de Miguel Cantilo forman parte de nuestra educación sentimental. En muchos casos, importante parte. De las figuras del rock argentino, Cantilo es a quien mejor trata el soplo de la poesía; Sus letras están cargadas de una belleza emocionante, que es sutil hasta cuando es también rabiosa. Revolución sin panfleto; filosofía sin doctrina, Miguel Cantilo nos deja su mirada inteligente sobre casi todas las cosas, y eso las dota de más belleza aún: es un privilegio para quienes no la tenemos poder disfrutar de esa mirada.
El sábado 22, con la excusa del día del estudiante (otra idea poética: celebrarlo en un país en el que casi nadie tiene de estudiante para toda la vida el corazón) Cantilo se presentó en Can Cabanyes, localidad de Badalona, Catalunya, una de las alaskas posibles, en un recital organizado por el Casal Argentino de esa ciudad y alrededores.
Cantilo con una guitarra llena el escenario y la noche enseguida, con una entrega total en cada canción, sea de fuerza o de ternura, de paz o de bronca. Llegó en clásicos y trajo temas nuevos, sin perder el clima que consigue formar con el público. Che ciruja, arrancame tu dolor. Allí la gente se mezcla. No podemos ver tanta mentira organizada. Con tu forma de ser libre estás edificando libertad. Y por supuesto, la península mía, y tu bahía. Cantilo fue una brisa perfumada de sur que vino a decirnos lo que necesitábamos escuchar.
Uno se va del recital con un sabor de boca delicioso, y con la sensación de haber vuelto a aprender que una vida mejor depende de nosotros.
Una mención aparte para el espíritu del Casal, que con ilusión, algunos brazos y muchas espaldas, sigue ofreciendo a la gente encuentros de calidad, todavía con menos repercusión de la que merece. El camino es árido, y desalienta, dice la poetisa, pero la tozudez, el trabajo y una dosis de fe que va más allá de lo habitual, van a hacer que el casal Argentino de Badalona se transforme en referencia de muchas cosas buenas, pronto.

sábado, septiembre 15, 2007

punto y aparte

quise traer lo hablado, una parte de lo hablado estos últimos años, para remover estas noches de alaska, que estaban demasiado quietas, o no necesitaban moverse. pero todo está permanentemente terminando y comenzando, y el remolino del inicio llegó a estas noches que llevaban un tiempo preparadas para recibirlo. ya está, ya empezamos. ponemos un punto a los años recientes, y nos disponemos con el ánimo al viento al aparte. por aquí nos encontramos.

18 de febrero de 2006

Esta semana amanecí un día con molestias. No recuerdo si fue el martes o el miércoles. Me desperté, quise estirarme y no pude hacerlo del todo, como si tuviera el cuerpo comprimido. Entonces me levanté. Pero el malestar seguía. Tengo la manía de buscar el origen de las cosas, de conocer la raíz de los problemas para comenzar a solucionarlos, supongo que derivada de haber nacido en una ciudad asolada por el psicoanálisis como Buenos Aires.
Me preparé el mate (tenía algo de prisa por terminar la yerba vieja, para probar una nueva que tengo en vista) y, hombre subsididado al fin, me senté a analizar.
Primero los descartes. No era el estómago, que suele identificarse cuando se trata de molestias. No era la economía, con la que estamos en plena batalla. No era el clima, el sol había lucido con razonable frecuencia y el frío intenso nos había dado tregua por un rato. No era Rato, Rodrigo, que apareció con una nota en La Vanguardia dando lecciones sobre la pobreza en el mundo, un caso puntual no provoca un malestar general. No era ningún general, que son llamados a silencio en cuanto alguno dice alguna idiotez. No era Mariano Rajoy, que en un programa de la TVC dijo lo que no dice cuando Diego lo contradice, parece ser que si habla acá el castellano no corre ningún peligro, y además comparó al Govern de la Generalitat con Franco, sin sonrojarse. No eran los socialistas, que juegan a fet i amagar entre ellos, y no hay quien entienda nada de lo que hacen o dicen.
No era nada de eso y sin embargo estaba. El mate llevaba lavado y no habia avanzado casi nada, cuando me enteré de que el principal partido de la oposición había expulsado a su portavoz en Lloret de Mar, Joaquim Teixidor, por pedir la dimisión del secretario general de su partido, Ángel Acebes, y del portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana. Algo removió la noticia. Supe que contenía algo de la razón de mi angustia. Enseguida se sumó la noticia de un artículo del catedrático de Teología, Gonzalo Gironés, publicado en la hoja parroquial "Aleluya", en el que afirma textualmente que "el varón no pierde generalmente los estribos por dominio sino por debilidad: no aguanta más y reacciona descargando su fuerza que aplasta a la provocadora". Para cerrar, los cruces de declaraciones que se dieron con motivo del Congreso sobre víctimas del terrorismo.Todas estas noticias, estos hechos, y muchos más de los que aparecen en los medios de comunicación resultan del todo previsibles para quien lleve viviendo más de seis meses en el Estado. Previsibles las declaraciones, previsibles las reacciones, los voceros, las posturas, las ofensas, las mentiras. Cada tema tiene un guión establecido por el uso que se va repitiendo una y otra vez, casi sin variaciones. Es una sensación de espectador impotente de una comedia recurrente la que siento, condenado a observar los mismos diálogos de antes y de después. Nos han acostumbrado a vivir en un pensamiento único, predigerido en nuestro nombre, al que debemos ajustarnos para no ser señalados con el dedo y defenestrados sin atenuantes. ¿Era ésta, entonces, el pensamiento único, la razón de mi malestar de la mañana del martes? Sí, pero no del todo; algo me faltaba para comenzar a liberarme entendiendo.
Creo que hay algo más, algo más allá del pensamiento único, y que es claramente su consecuencia, pero que les voy a contar el próximo sábado: el no pensamiento.
Ahora la música, y que empiece el programa. Hoy todo Bersuit, ahora Yo. Bienvenidos.

10 de diciembre de 2005

A veces las noticias nos van llevando, como si alguien nos dejara miguitas determinando un camino. Bueno, en realidad esto sucede cada día, y probablemente seguirá sucediendo hasta que descubramos quién es el desgraciado que las deja caer, pero ahora me refiero a otra cosa. Estos días se divulgaron estadísticas, la más elegante forma de mentir, sobre la extensión del SIDA en el plantea. Por si no han tenido oportunidad de conocerlas, se las resumo: desesperanzadoras. Si bien por un lado los tratamientos están comenzando a dar resultados en casos puntuales (quién se atreve a pensar que esto puede dar origen a un jugoso negocio), lo que desesperanza o desespera son las indiferencias. La de la gente, en su comportamiento cotidiano, como si un virus que afecta a la especie humana no fuera con ellos, y ellas. ¿Cuántos sabríamos decir cuándo conviene hacerse la prueba del hiv? ¿Cuántos dónde se hace y cuánto cuesta? Yo no sería capaz de responder a todas esas preguntas con certeza absoluta. La otra es la de los poderosos. No hablo ahora de gobiernos, y tampoco quiero hablar del papa de roma y sus subordinados, aunque tal vez deberían revisar sus valores, y no digo los de la bolsa.
¿Cómo empezó esta historia del SIDA, de dónde salió el virus? Los laboratorios farmacológicos investigan, pero nadie sabe qué, como, ni a qué precio. Aunque conservo la inocencia, no voy a pedir que estas empresas, cuya fuente de ingresos es la cura de enfermedades, estén controladas, mucho menos que actúen con transparencia. Pero no estaría mal que pudiéramos saber, por ejemplo, qué resultados van teniendo en sus investigaciones, o cuánto invierten, para después cotejar si el valor de un medicamento tiene relación con esa inversión. Tampoco voy a pedir que el Estado se encargue de un tema tan vital, porque podría generarle ganancias.

Recuerdo la primera víctima de SIDA de que tuvimos noticia, era Rock Hudson y escandalizó más el hecho de descubrir su homosexualidad que el anticipo de lo que se venía.

Estos días, no sé cuál, se cumplen años, no sé cuántos de otra muerte, o de la media muerte posible de un artista y un hombre, al que no me atrevo a dedicarle elogios, por miedo a no merecerlo. ¿Cómo estar a la altura de las palabras, de la música, del arrojo creador, de la forma de vivir de Freddy Mercury?

Al final terminamos cayendo en lo que decimos que no nos gusta, que es recordar fechas, aniversarios, el día que nos dejó, pasó a la inmortalidad. Pero tampoco es verdad. Lo que este recuerdo nos devuelve, es lo que vivimos juntos.

Bienvenidos a el tren.

19 de noviembre de 2005

¿Se dieron cuenta de lo que está pasando en Francia? Me corrijo adrede: ¿Nos damos cuenta de lo que está pasando en Francia? ¿Somos capaces de ponernos a pensar en este despertar apocalíptico de los dejados de lado? No nos equivoquemos, no son inmigrantes quienes toman las noches y las iluminan de rabia y molotov. Al menos no en el sentido del término socialmente significante, que va un poco más allá del que ofrece el diccionario. No son quienes por una u otra razón DECIDIERON irse y llegar. Son sus hijos y sus nietos. Son legalmente franceses y facial y dérmicamente inmigrantes. Porque tal vez deberíamos prescindir de la idea de desplazamiento en el significado de la palabreja. Ya no hace falta llegar a ningún sitio para ser inmigrante, basta con que lo hayan hecho los abuelos. A partir de ahora, podremos entender una cualidad genética en la inmigración, que se transmitirá por las generaciones, con todo lo que conlleva, exclusión, prejuicio, muéstrame los papeles, esto no está bien limpio, ahora ponte así, dile que no estoy, si te parece poco dinero tengo diez como tú esperando, sois todos iguales, parece mentira un país tan rico.
¿De qué será la factura que están pasando? ¿De la frustración propia? ¿De la exclusión de sus padres? ¿O de un colonialismo irracional que comenzó en el siglo XVI y todavía hoy conserva emplazamientos? Probablemente de todo eso, y también de las miradas de soslayo en el metro, de la diferencia salarial en el trabajo, de amores frustrados, de apellidos afrancesados. Nada peor que verse obligado a dejar de ser uno mismo.
El sueño de la Europa unida borra fronteras, y la rebelión sin forma apareció también en Alemania y en Bélgica, hasta el momento de escribir estas líneas.
¿Y en casa? No, aquí no llevamos tres generaciones de inmigrantes, apenas una, y recibe un trato exquisito.
Para algunas cosas no es tarde, habrá que descubrir para cuáles.
Mientras tanto, no estaría del todo mal que fuéramos aprendiendo alguna cosa nueva, o por lo menos reaprendiendo una antigua, por ejemplo que nada puede nada contra el equilibrio.
Bienvenidos a el tren.

26 de noviembre de 2005

Pasamos momentos complicados, a veces desagradables, cada vez que nos ponemos a pensar, analizar cuáles son las causas de que nuestros países estén como están. Tiene nombres ese estar: hambre, exclusión social, clasismo extremo, impunidad, corrupción, desaliento... la lista es larga y doliente. Y sobre todo real.
Pero no nos ajustaríamos a la verdad si nos quedáramos en la autoflagelación, como a veces hacemos hojas del árbol de los pueblos caídas, juguetes del viento del neoliberalismo.

La década del ’80 se inició casi con un cartón lleno de dictaduras en nuestros países latinoamericanos. Los vientos cambiaron unos años después, algún día sabremos las razones. Quién sabe si Margaret Thatcher hubiera tomado la decisión de olvidar las dos islitas en el Atlántico sur, hoy contaríamos el octavo presidente militar en Argentina, o la continuación del genocidio.

Cuando en el 83 nos fue concedida la democracia, empezamos a saber cosas. No por una toma de conciencia voluntaria y anhelada del conjunto de la sociedad, más bien por el trabajo irrenunciable de agrupaciones, mencionaremos a las madres y abuelas de Plaza de Mayo, al Serpaj, entre muchas otras, y a algunos periodistas que hablaban para casi nadie. Asistimos como abofeteados por una seguidilla de verdades a revelaciones que nos costó sólo imaginar. Así tuvimos que digerir, o estamos digiriendo, vuelos de la muerte, tumbas NN, colectivas, torturas, secuestros, saqueos, todo prolijamente organizado en un plan Cóndor.
Era un tiempo extraño, porque se mezclaban la fiesta de poder andar sonriendo por la calle, con las noticias de la dictadura, retrasadas. Fue extraño y fue jodido, y no sabíamos muy bien dónde ponernos, qué sentir, cuando sentíamos todo a la vez. Para dar una idea, mientras compartimos este latido de radio, siguen investigándose identidades de niños robados, que hoy tienen treinta años. Un impasse para imaginarnos qué debe significar para una mujer o un hombre de treinta años, enterarse de que es otra, otro.

Treinta años. Causalidades de la vida, los mismos desde que se murió el último dictador que asoló estas tierras. El tipo la hizo bien. ¿A qué se referiría cuando aseguró haberlo dejado todo bien atado? ¿A su sucesión, ni ayer ni hoy cuestionada? ¿A la impunidad? ¿Alguien se plantea saber qué sucedió durante esos años? ¿O para la catarsis de cuatro décadas alcanza con el Cuéntame cómo pasó? Ya puestos, ¿Así pasó? Crecimos admirando la España moderna y colorida, que había superado una guerra civil y una dictadura fascista-, ahora sospechamos que el verbo es ocultar.
Espero no cometer con este planteo delito de lesa transición, pero desengañémonos, algún día España tropezará con el nudo del caudillo, y habrá que desatar sin miedo.
Bienvenidos a el tren

5 de noviembre de 2005

sub

Este fin de semana tenía pensado hablar de la relación entre egolatría y asociacionismo en las comunidades latinas en el destierro, pero un e-mail se interpuso entre mis intenciones y yo. Era un texto largo, anónimo desde luego, producto de la idiotez multiplicada, que quería dar a entender una victoria de los argentinos sobre España, en un sueño delirante de fascismo y frustración.
Es probable que, si no lo han recibido aún, lo reciban próximamente; ya se sabe cómo va esto de las cadenas de e-mails. No voy a dar más detalles, porque sería sumar este programa a los descerebrados que propagan este tipo de cosas, pero sí tengo que admitir que tuve que detenerme a pensar.

Va más allá de mi entendimiento el descontento como elección. Es cierto que nuestra disposición es cambiante, que un día nos peleamos con el mundo y al otro día somos sus dueños. Es nuestra naturaleza y así la debemos aceptar. En algún punto está el equilibrio, y es arduo encontrarlo. Pero tenemos una franja donde movernos, sin salirnos demasiado de la sanidad mental. Si la felicidad bobalicona no es recomendable, menos aún lo es la autovictimización, que suele ir relacionada con una sobrevaloración. El razonamiento es sencillo: soy lo mejor, por tanto todos los demás son peores, que no permiten que desarrolle mis valores; por tanto voy acumulando rencor y diciendo idioteces.
A mí nadie me obligó a vivir en Catalunya, lo elegí. Nadie me obligó a aprender catalán, lo elegí y lo disfruto, con la excepción dels pronoms febles y de las benditas diéresis. Nadie me obliga cada día a quedarme, ni a irme.
¿Por qué se quedan los descontentos? ¿No les informaron que son dueños de su vida? ¿No saben que los caminos siempre nos alejan? ¿Por qué acumulan tanta rabia contra la tierra donde eligieron vivir? ¿Por qué llegan a tal grado de impotencia que no hacen sino sumar y compartir frustración? ¿Hasta dónde puede llegar la estupidez de un ser humano que es capaz de confundir identidad con invasión, de creerse vencedor de una batalla paranoica cuando en realidad lo que sucede es que o han convertido en mero cliente?

Comenzar una vida nueva en un nuevo país no tiene nada de fácil, a menos que vengas con recomendación. Hay momentos duros, situaciones difíciles, y muchas veces ganas de renunciar. Pero siempre, y todos, elegimos. A cada momento. Con mayor o menor condicionamiento, pero elegimos. Ahí reside la base de nuestra libertad.

Quienes despotrican contra el lugar donde viven, comen, se educan, pican cebolla, van al cine, proyectan, beben vino, cogen, escriben y sudan, desconocen uno de los principios básicos de la supervivencia.
Neguémonos a la idiotez, por favor.
Bienvenidos a el tren.

29 de octubre de 2005

El cuerpo hecho

En la naturaleza del ser humano está la costumbre agazapada. Nos acostumbramos rápido a lo bueno, por gusto y por comodidad, y nos esforzamos inconscientemente en acostumbrarnos a lo malo, como una tabla sobre un mar violento, que diría el cubano, por simple supervivencia.
La sociedad argentina sufrió, durante su relativamente breve existencia, catástrofes humanas con cierta regularidad; sin embargo, la que devino del golpe militar del 76 no puede ser comparada con ninguna otra intervención de los militares en la historia del país. Tan es así, que a casi treinta años del asalto al poder y a 22 de su autohuida, siguen apareciendo noticias que nos espabilan esa tranquilidad que internamente anhelamos, de ese acostumbrarnos a pensar en otra cosa y descansar. Sucede cada vez que las abuelas identifican a un hijo secuestrado. Sucede cada vez que es noticia el encarcelamiento de los que participaron del genocidio. La noticia que nos sacudió la modorra del inicio del olvido esta semana fue la de la detención de varios represores directamente involucrados en el asesinato del periodista y escritor Rodolfo Walsh.
Walsh había nacido el 9 de enero de 1927, Choele-Choel, provincia de Río Negro. Según sus palabras, eligió el violento oficio de escritor porque era el que más le convenía de todos sus oficios terrestres. Con él testimonió de la historia de una época negra de la Argentina. Casi todas lo fueron.
El autor de "Operación Masacre" (1957) "¿Quién mató a Rosendo?" (1969) y Caso Satanowsky (1973) fue fundador en Cuba de Prensa Latina una de las principales figuras del diario Noticias.

"La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años"

Rodolfo Walsh fue emboscado y asesinado por un comando militar en la esquina de San Juán y Entre Ríos, en Buenos Aires, el 15 de marzo de 1977.
Tal vez nos acostumbramos a su figura de mártir, y dejamos de mirar la de escritor. Tal vez nos quedamos cómodos en su figura de víctima, y olvidamos la de creador. Si así fuera, ¿estaríamos colaborando en su muerte?
Prometo solemnemente despertarnos en alguno de sus textos, próximamente.
Tarea para la semana: hacer una lista de nuestras costumbres falsas. Aporto cuatro:
Nos acostumbramos a que qui paga mana, y a que esta afirmación no tiene límite ninguno.
Nos acostumbramos a creerle a la publicidad cuando nos dice que somos los mejores, y que nos merecemos cosas que no están a nuestro alcance.
Nos acostumbramos a mirarnos el ombligo y a partir de nuestro ombligo medir las distancias.
Nos acostumbramos a pagar más del 80% de nuestros ingresos por un derecho humano básico como la vivienda, y a enriquecer a quince especuladores sin escrúpulos ni madre.

Bienvenidos a el tren

22 de octubre de 2005

Elecciones al otro lado del espejo

Argentina es un país que invita al sentimiento. Desde mi punto de vista estoa afirmación es claramente una verdad y borrosamente un halago. Digo borrosamente porque es real y concreto que el país despierta pasiones de amor más o menos naturales entre quienes hemos nacido allá, aunque también la pasión se da en sentimiento contrario, en menor número de casos; pero es común encontrar una forma del amor en las miradas de los europeos que la han visitado con atención e interés.
Abro paréntesis y aclaro en una línea que cuando hablo de interés no lo hago del tipo del de gas Natural, o Aguas de Barcelona. Cierro paréntesis.
Digo que la Argentina es un país que invita al sentimiento y digo que es borrosamente un halago, porque es el sentimiento la única manera de mirarlo después de haber intentado más de dos veces, más de cinco veces explicar su funcionamiento a través de la razón.
Dentro de unas horas se abrirán las urnas de unas elecciones legislativas en Argentina que, como suele suceder, deciden algo más que quién se sienta en un futuro asegurado a legislar. En estas elecciones se dan varios hechos curiosos.
Primer hecho curioso: de los seis o siete partidos que se presentan, tres son el mismo. Debe de ser un hecho con un único precedente en la historia de la política: las elecciones presidenciales a doble vuelta que ganó con el segundo lugar el actual presidente Néstor Kirchner. Por esas cosas de la condición humana, lo que antes era un mejunje informe, donde enemigos acérrimos encontraban no sólo cobijo de la intemperie del pensamiento sino hasta argumentos políticos bajo el mismo nombre del mismo hombre, el general Perón, ahora son trozos irreconciliables, menos por cuestiones de programa de acción para rescatar un país hundido que por exclusividad de los símbolos y, en algunos casos de distribución.
Segundo hecho curioso: Las máximas candidatas en el distrito más importante del país, la provincia de Buenos Aires son las mujeres. Esto, aunque puede sonar feminista no lo es, porque son las mujeres legítimas de los dos últimos presidentes de la Nación, los que pelean por símbolos.
Tercer hecho curioso: La farándula toma el poder. Cuando terminábamos de digerir a Luis Brandoni, que agradeció a los periodistas por su trabajo durante la campaña, llegan una vedette en decadencia: Moria Casán, un cómico que nunca fue: Esteban Morgado, y un imitador: Nito Artaza. Para completar el cartel, un beneficiado de las privatizaciones de Menem, y a la vez presidente del club de fútbol supuestamente más popular.
Si la política es el arte de lo posible, la política argentina es el de extender el límite de lo posible. Entre todo, quedó libre el último presidente de la última dictadura militar.
En 2002 el clamor era ‘que se vayan todos’. Tres años más tarde, no sólo son los mismos, sino que ahora vienen con el circo.
La semana que viene, tal vez hablemos del asociacionismo latinoamericano en Catalunya.
Bienvenidos al tren.

15 de octubre de 2005

Instrucciones para escuchar la radio
Lo primero es prepararse, es decir disponer de los elementos materiales necesarios con antelación. Sé que el inicio del programa es tarde para ser previo, pero vivimos adaptándonos a la circunstancia, de modo que estas instrucciones pueden ser de utilidad aún en este momento, y también de aquí a un rato.
Uno de los bienes más preciados, más olvidados, más caros, o más olvidados por caros es el silencio. Y es necesaria en este punto la distinción. Que probablemente sería muy diversa si nos pusiéramos a analizar por unos minutos, pero que para la ocasión vamos a limitar a dos tipos: el de cerrar las ventanas y el de cerrar la semana. Para el primero basta con seguir las instrucciones de su denominación y apagar todos los huecos intersticios, aparatos que hagan ruido; hasta escuchar el silencio. Si en algún caso resultase imposible, nos conformaríamos con lo que supiéramos conseguir. El segundo es más difícil, y consiste en que ningún jefe, conductor, padre, expareja, examigo, recepcionista de hotel u operadora de radiotaxi nos siga molestando desde la semana que termina hasta ahora. No voy a explicar los múltiples métodos, casi todos orientales salvo la televisión, para conseguir un pensamiento en blanco. Servirá respirar profundamente tres veces, y dejarse llevar por la música y las palabras del programa que ya comenzó.
Hay que situarse en ese lugar de la casa donde estamos a gusto. Los conductores no tienen muchas alternativas.
Hay que tener a mano líquido, porque cantar viejas canciones seca la garganta.
Hay que tener algún pañuelo, porque trabajamos emociones.
Hay que tener pluma y papel, porque podemos dirigirte hacia un buen momento el próximo jueves.
Hay que tener un teléfono a mano, para avisarle a aquel corazón que está en el otro hemisferio, que están hablando de algo que todavía los une a los dos.
Hay que tener a mano una ventana, un pedacito de cielo, porque por ahí pasa la radio.
Hay que tener libertad para disentir, para coincidir, para discutir, y para aceptar lo diferente, porque todo puede pasar por la radio.
Esta noche de sábado por el tren pasa de todo y pasan de todos, ya van a ver. Bienvenidos al tren.

8 de octubre de 2005

Nada escapó al nuevo Estatut esta semana. Ni los opinadores profesionales, que jamás ocuparán su tiempo en hojear ninguna iniciativa cuyo origen sea Catalunya, ni el ejército del aire, que hizo una exhibición coincidente con la aprobación en el Parlament, ni la mezquindad del showman del Club de los Leones de Piedra. España parecía despertarse sobresaltada de un sueño de un cuarto de siglo sin saber muy bien cómo reaccionar. Y todo por un texto que no conoce apenas.

Desde que llegué a esta tierra me cambiaron el sentido de algunas palabras. Adopté con naturalidad al autobús, al ordenador, con algo menos bebí infusiones, y al sol de hoy no he conseguido coger un taxi. Uno de los cambios más sutiles y significativos fue el de la solidaridad. Todavía me sorprende bastante el tono con el que se habla de solidaridad, porque la entendía como una forma de benevolencia, de identificación con las dificultades de otro, que deviene en una ayuda de alguien que tiene más hacia otro alguien que tiene menos. Entendía que la solidaridad era en principio un sentimiento, y en consecuencia una actitud centrífugos, desde el solidario hacia los demás, yo tengo y comparto apoyo, dinero, comprensión, oído, atención, lo que sea necesario y a quien lo necesita. Pero yo decido dar y compartir.
En cambio, de lo que se habla habitualmente es de una solidaridad centrípeta, es decir, deciden la solidaridad los otros, los que reciben, con el agravante de que tienen el poder de decisión. Si en mi barrio alguien me detuviera por la calle, y ejerciendo un factor de poder -un arma, una constitución- me exigiera solidaridad, podría deducir que al ladrón le gustan los eufemismos. Pero no se puede trasladar lo particular a lo estatal, lo sé. Ni la idea de solidaridad que reina en mi barrio a iberia, que ya tiene la suya propia, a medida.

No llega a ser un consuelo, pero mi argentinidad se siente menos sola. Si la historia avanza en las desavenencias europeas, no sé por qué no lo va a hacerlo en las del Gran Sur. Menos sola y más cerca.
Bienvenidos a el tren.

1 de octubre de 2005

Nunca entendí aquel cacareado terror del escritor ante la hoja en blanco. Siempre tuve la impresión de que era la sensación opuesta la que debería suceder, la de salir al camino, la de todas las posibilidades, de libertad, de vida nueva. La razón primera del temor ante una hoja en blanco acaso sea que no se tiene nada que decir, caso en el cual lo mejor es abstenerse de decirlo.

Una sensación similar a la de la hoja en blanco es la del otoño en sus primeros días. Cuando las primeras ráfagas dan tregua a la piel, donde reside el espíritu, comienza lo posible. Ya no nos acompaña el aroma del cuero de la valija, ni el de la minúscula madera de los lápices; ahora son otros los estímulos que nos anuncian que tenemos una nueva oportunidad de alejarnos de la distancia, de regresar a nosotros mismos a través de lo que hacemos, de intentar una vez más lo que no conseguimos, lo que no supimos.

El otoño acaba de comenzar en Catalunya, y se nos presenta como una nueva hoja en blanco, como una temporada de radio por delante, para estar juntos, ustedes y nosotros. .

Para llegar a este recomenzar, hubo que pasar por varios episodios, de los que sentimos la necesidad de comentarlos con ustedes, quién sabe si la radio se mete en la vida de la gente, o al revés. Mientras no estuvimos juntos se cumplieron 32 años del golpe de Pinochet en Chile, con el regalo de las cuentas secretas en Suiza que se le descubrieron; se fueron dos poetas que forman parte de nuestra vida, la una de la canción, como es Eladia Blázquez, el otro del ring, el gran Nicolino Locche; la premeditada casualidad se ensañó con los ilegales en París, con los incendios sospechosamente hilvanados de tres edificios donde habitaban. También perdimos ese sueño de vivir en música que era New Orleáns, y que de todo corazón deseamos recuperar.
Pero si nos inculcaron que la noticia implica casi necesariamente desastre, conservemos el permiso de mirar hacia delante con optimismo. Tenemos la hoja en blanco, tenemos pluma nueva, y tenemos cosas que decirnos y tiempo y palabras y música que compartir. Al fin y al cabo, si es que la vida tiene algún sentido, tal vez sea el mismo que el del mate: estar un rato juntos. Bienvenidos a el tren.

7 de junio de 2003

El sábado pasado tuvimos un arranque del síndrome de pueblo español, que se caracteriza por la pérdida de memoria repentina. Se me fue de la memoria que tenía que escribirles, que era sábado, que estamos en guerra, que hay un barco en el fondo de la mar, que hay un tanque con petróleo en el barco en el fondo de la mar, que la precariedad laboral en la Gran Galicia crece al mismo ritmo que el precio de las necesidades básicas...me olvidé. Pero el síndrome ataca los fines de semana, por lo visto el 25 de mayo. Pero ya pasó...hasta la próxima.
En Buenos Aires se termina hoy la semana del transplante de órganos. Curiosa manera de organizar la celebración, con el día en cuestión por delante. Porque el día Nacional del Transplante es el 30 de mayo. Esto no quiere decir que se pongan todos de acuerdo para juntar y juntar órganos, y transplantarlos todos el 30 de mayo, porque esto tendría dos inconvenientes fundamentales: el primero de logística; sería muy complicado almacenar tanto corazón durante el año, y el segundo, acaso más importante, que algunas de las personas que necesitan un transplante, tienen también un plazo para cubrirla, en algunos casos, de días. No tienen alternativa. En algunas ocasiones he reflexionado sobre el asunto, y creo que las campañas pro donación de órganos están mal enfocadas, en general. Apelan casi siempre a la conciencia, a la solidaridad, al altruismo, incluso a la conmiseración del donante cuando la realidad es que la decisión en ningún caso es suya. El verdadero donante es alguien que está en una sala de hospital, a menudo luchando con su sorpresa y su desesperación, y que en medio de ese marasmo de sentimientos recibe la visita de unos señores de blanco que apelan a su solidaridad. ¿Qué le puede importar, me preguntaba, a alguien que acaba de perder el amor, que otro necesite de su ayuda? No lo sé, en realidad, ni tengo deseo de experimentarlo alguna vez, pero supongo que nada debe importar nada, en ese momento. Sin embargo –un sin embargo de los que hacen que valga la pena este loco mundo-, hay quien lo hace. Hay quien es capaz de pensar en alguien más. No sólo eso;
son muchos. Los verdaderos donantes. Hace un par de años pude ver una campañas de donación, en Buenos Aires, que me gustó mucho, a cuento de lo que antes hablábamos de apelar a cuál de los donantes. Eran sólo palabras: Plantar un árbol, escribir un libro, tener un hijo, donar un órgano. ¿A cuál de los donantes se dirigía? Al correcto. Después viene el después, claro. El que tiene la fortuna de recibir un órgano para mejorar o sencillamente hacer posible su vida, tiene que enfrentarse, por ejemplo, a que el suministro de medicación inmunosupresora es arduo y caro, con precios que de ninguna manera justifican lo que un laboratorio pudo haber invertido en investigación, pero que nadie regula. Pagar o morir. Pero de los mercenarios hablemos otro día. Hoy sepamos que gente como el vecino de enfrente, o la señora que nos encontramos en el colectivo (guagua, autobús), o el compañero de trabajo que menos conocemos son capaces de inscribirse altruistamente como donantes. O como vos. En las últimas elecciones argentinas unas 90.000 personas expresaron su deseo de donar sus órganos. Aún así, sólo el dos por ciento de los argentinos es donante, tal vez por la enorme desinformación con que se nos trata. Hasta la victoria siempre.
Noticias de la radio: regresa Contextos, un espacio desde la palabra, como siempre los domingos a las 17 hs. en fm Radio Cultura, (www.fmradiocultura.com por internet). Contra viento, marea, tontería y neoliberalismo. Adelante!
Otra: El tren está empezando a terminar la temporada. Para no irnos así nomás, vamos a estrenar en primicia mundial –por qué no decirlo, también universal- del disco REGRESARÉ, de canciones basadas en poemas de Antonio Guerrero, con la participación de Vicente Feliú, Amaury Perez y Lázaro García. Antonio Guerrero es un preso político, que cumple una condena a cadena perpetua más diez años, en una cárcel de Miami, la ciudad de las banalidades. Desde ahí escribió los poemas que conforman el disco, algunos de ellos traducidos al inglés por Magee, su mujer. Un lujo para ir terminando la temporada. Por ahí nos encontramos.

4 de abril de 2003

Parece ser que en buenos aires está cambiando el paisaje humano. Se ve que el descenso del precio del papel ha provocado la paulatina mengua del número de cartoneros que recorren las calles. Un negocio que parecía ser lucrativo está en retroceso. La economía del país se mueve. Si nos dedicáramos a la fabricación de armas de difusión masiva tal vez nos iría mejor. Pero ni dios permita que un día le hagamos la competencia al de arriba. Los que planean las acciones del proyecto común de nuestro país (Argentina) deberían tener en cuenta que cualquier intento de ocupar espacios ajenos sale caro. Si hay quien compara la evolución de un país con la de una persona, algún día llegará el momento psicoanalítico de matar al padre, metafóricamente hablando, desde luego. Es una etapa natural en cualquier desarrollo. Y si no que me desmientan los psicólogos, que muchos lo harán, o al menos me preguntarán qué opino, mucho más de lo que hace más de un gobierno. Ese día llegará porque la historia es elíptica y equilibrada, y todo tiene un final, todo termina. Quedémonos con esa esperanza. O con la que provoca que aquí, en Barcelona, se esté desarrollando un ciclo de conferencias sobre lenguas amerindias, a cargo de profesores españoles, o las muestras de cine latinoamericano que estos días se hicieron en Toulouse y Lleida. Cine latinoamericano. Un plomo. Todas historias con pe, pobres, perdedores y primidos (o, de, re). No como en Hollywood, ésas son historias. Salís del cine con lección, lagrimita y propósito de enmienda. Dicen que las fuerzas coaliadas organizaron el heroico rescate de una heroica soldado, negra para más datos, que había caído en una emboscada. Y la rescataron. En Los Angeles, en Washington ya están trabajando los equipos de guionistas. Si ganan, llenarán los cines de historias en color y sourround, y volveremos a salir con lección, lagrimita y propósito de enmienda. ¿Cómo pudimos? Y en las olimpíadas, todos de la mano y fair play. ¿Seguirán en guerra? ¿El siguiente después de Iraq? ¿Seguiremos en guerra? Sé que sabrán disculpar el cinismo. Me quedé pensando en lo anterior. No estaría mal un gabinete de crisis integrado por psicoanalistas. Podríamos tratar nuestra proverbial esquizofrenia. Podríamos hacer catarsis de la historia, reconciliarnos con nosotros mismos. ¿Podríamos? Ni idea, che. ¡Tranxilium para las mesas 1, 34 y 44!
Pescado Rabioso. Leemos algún capítulo de ‘El hombre que está solo y espera’, de Scalabrini Ortiz. La música, Facundo Cabral, Troilo y Grela, y alguna sorpresa...para nosotros.
Por ahí nos encontramos.

8 de febrero de 2003

Las cosas se encadenan, aún sin que medie voluntad aparente ninguna. El domingo pasado nos visitaron Magdalena Chocano, Juan Pablo Roa y Dante Bertini, poetas y latinoamericanos los tres; el tema central fue la poesía y sus aledaños. No era nuestra pretensión otra que conversar un rato, sobre todo de los aledaños, tan indefinible es la bendita. En un momento de la charla, Dante Bertini vino a decir que una de sus preocupaciones como escritor es ser entendido por el lector, y que, desde hace tiempo ya, había cambiado la lavandina por la lejía. Para todo aquel que se interese por la literatura en cualquiera de sus modos, para todos los que cambiaron de lenguaje sin cambiar de lengua, este es un tema apasionante. ¿permanecer o cambiar? ¿uno o el entorno? ¿interior o exterior? Podría decirles en este momento cuál es la elección que trae menos problemas. ¿lejía o lavandina?
La invitada de este domingo, la periodista Natalia Fernández, hizo el camino inverso. Con su castellano peninsular recorrió toda la América latina buscando los diferentes brotes del idioma, las nuevas lenguas que fueron creciendo, y siguen haciéndolo en el continente. Esta admirable experiencia tuvo origen en un programa que hizo durante ocho años en Radio Exterior de Holanda, y le dejó vivencias, conocimientos y palabras, que mañana compartirá con nosotros en el tren. Para escuchar con atención.
La música vendrá con los Super Ratones, a punto de empezar a grabar su próximo disco, el grupo Cochamay y Cristal Andino.
Por ahí nos encontramos, pero la pregunta queda, y a ustedes se las paso: ¿lavandina o lejía?

1 de febrero de 2003

A ver, a ver, todos atentos! Por favor, levanten la mano los fatalistas. Los que piensen, crean, supongan, teman que los hechos de la vida están escritos que se dejen elevar la mano que figure en el gran libro de los destinos. Ahora dice que la bajen, gracias. Gracias al libro. Ahora, que los que hayan elegido dejar la estela de su albedrío libre, de sus decisiones minúsculas y mayúsculas sobre el mar de la vida, por favor, tengan la bondad de alzar la izquierda, por ejemplo. Uno, dos... poquitos, pensaba que iban a ser más. Pueden bajarla. Gracias. Todos tienen cero. Ni los unos, ni los otros. O los dos. Yo conozco la verdad, y se las voy a contar. Por el mismo precio. Es cierto que hay unas líneas generales dibujadas, un plan trazado a grandes rasgos, que debería conducir hacia un punto determinado previamente. También es cierto que sólo unos pocos elegidos saben quién es el que dibujó las líneas, y que esos pocos viven de su privilegio, de conocer los mensajes para llevarnos a todos a caminar por esas líneas. Pero existe la voluntad suprema del destino. ¿De qué otra manera se puede entender que el presidente de la primera potencia militar del mundo se empecine en hacer una guerra que nadie quiere con el gesto y la urgencia de quien cumple una orden? Nadie quiere, ni siquiera su país, que en más de un 60% la rechaza. Nadie, ni siquiera sus aliados de la OTAN, excepción hecha de la Isla de los Britannios y de la España medieval que propugna Aznar. Nadie que no tenga que ver con el negocio de las armas y sus componentes. Nadie con dos dedos de frente o medio milímetro de corazón. Estamos en manos de imbéciles. Ni siquiera es capaz de copiar la picardía. ¿Qué le costará llevara Texas un grupito de alqaedos secuestrados en Cuba, buscar un doble de Saddam, montar una carpa de lona, y filmarlos regateando por una ojiva nuclear? Después, le pasan el video a la CNN, y listo el pollo. Dicen que eso hicieron en el 69 con el Apolo. ¡Nos roban hasta los hitos! Alguien dirá qué tendrá que ver esto con América latina, tiempo al tiempo.
Pero hoy seguimos vivos y hacemos radio. Contra todo los que nos venden, la poesía. Nos visitan tres poetas latinoamericanos, Magdalena Chocano, del Perú, Juan Pablo Roa Delgado, de Colombia, y Dante Bertini, de la Argentina. Con ellos conversaremos sobre poesía, y sobre vida, que ninguna otra cosa es. Casi cosa de brujos, seguimos con la música de Aquelarre en el descarrilado. El que lo lea en voz alta, le saco el cero. Y algo de Maria Elena Walsh, que cumple años.

1 de diciembre de 2002

Un día antes de la definición, escribo estas líneas, ya influidas por el ambiente. Mi conocimiento del mundo del fútbol es bastante limitado. Entre las cosas que colecciono –ciudades, puntos de libro, biromes, subtes...-, he incluido las canchas de fútbol. No es de las colecciones que más me envanezcan, debo admitirlo; por ejemplo, de subtes tengo el de Buenos Aires, por supuesto, y después los de Santiago de Chile, Nueva York, Madrid, Londres, Toulouse, Budapest, Atenas y el de Barcelona, que tomé ayer nomás. Las canchas de fútbol son más, pero dan menos prestigio. La Doble Visera de cemento, la cancha de Racing –cuando estaba clausurada la bandeja superior- el Monumental de River, el Tomás A. Ducó de Huracán, el Estadio Polola, de Ferro, el Carrefour de Avenida La Plata, Deportivo Español (el de Buenos Aires y el difunto de Avenida Sarriá, en Barcelona). Hay más en mi memoria, el José Amalfitani, de Vélez, Las Gaunas, del Logroñés, y el Camp Nou, la semana pasada. Más prestigio dan, como decía, los subterráneos que los estadios de fútbol, y los dos prueban que tiene una porción de estupidez cualquier forma de vanidad. También la mía.
Pero sucede que este domingo se define el Apertura, y viene de color rojo. Feliz y sufriente, voy a padecer el relato de alguna radio, y después a festejar por las calles de Barcelona con la Peña Independentista Ricardo Bochini en pleno, los tres. Y después a dormir. Si, al fin y al cabo, la alegría inmensa que nos produce que nuestro club salga campeón, no creo que sea por competencia con los demás, sino porque nos regala la ilusión de volver a sentir como cuando éramos chicos, cuando sabíamos de verdad cuáles son las cosas importantes, y cuál su justa medida.
Esta semana estamos en onda. El miércoles pasado el equipo de Dar Vida, emitido por FM Palermo, tuvo la amabilidad de dedicar su programa a el tren, en una suerte de suma de voces y resta de distancia. Gracias a Silvio, a Noelia, Vanesa y Micaela por el rinconcito de música y palabras. Este domingo, en relación al Certamen Contextos, nos harán también un lugar en el programa de FM Cultura, conversaremos con Mireya, Zulma y Elvira, con el gusto que eso significa. Seguiremos sumando, pero lo contaremos más adelante.
El propio Silvio Fornasari, conductor de Dar Vida, fundador de ADETRA, la Asociación de Deportistas Transplantados de la República Argentina, estará con nosotros vía telefónica, y nos contará, entre otras cosas, cómo se palpitan los IV Juegos Argentinos para Transplantados, que se disputarán el próximo fin de semana en el Cenard de Buenos Aires, atrás de Obras. Miguel Mateos, la música de Elíades Ochoa, Cristal Andino y Leo Maslíah, que quedó pendiente del programa anterior. Empezamos a las tres. Por ahí nos encontramos.

9 de noviembre de 2002

Por estas latitudes se ha declarado el frío, irremediablemente. Por un momento cundió la sospecha de que el invierno se había olvidado de Europa, al menos de Barcelona, pero los gases y el smog todavía no nos brindan la primavera última, por lo visto. Alá es grande.
Al fin, el complicado invento del MERCOSUR ofrece soluciones. La semana que viene, con la libre circulación y residencia de ciudadanos, se va a terminar el absurdo de bolivianos ilegales en Argentina, Brasileños ilegales en Paraguay, y sus combinaciones. Absurdo y paradójico, los ilegales son ilegales en un país de ilegales. Nos pisábamos el poncho. Ojalá sea una decisión del MERCOSUR y no otra imposición del FMI, centinela de multinacionales europeas que reclaman la exclusividad de otorgar y quitar la ilegalidad de ciudadanos latinoamericanos. Como lo del aumento de las tarifas, en Argentina. Dicen que dicen, que el origen de la exigencia viene de por estos europagos, de los que se quedaron con las empresas a precios falsos, los que hasta hace poco ganaban un millón de dólares diarios, y ahora no les cierran las cuentas, y se quejan de pérdidas por culpa de la crisis argentina. Alguna vez tendrían que explicar de qué manera hacen esas cuentas. Hay otros que dicen que dicen que dicen que nadie exige nada, y que la especie –sepan perdonar el término- la difunden desde el mismo gobierno, para adjudicarse después el logro de no ceder. Tantas cosas dicen..! Pero prometí huir de esto. Hay cosas peores, se viene la Navidad.
Hemos caído en la cuenta de que a finales de esta temporada, previsiblemente haremos, ustedes y nosotros, el programa tricentésimo de el tren. 300 programas. Como aquel programa, 300 millones. Y como la sociedad que formamos tiene debilidad por los números redondos, y como la cifra tiene el 66,66% de sus números redondos –y el tres es bastante curvilíneo, también-, tenemos ganas de celebrarlo de alguna manera. La idea es clara, música y palabras de América Latina y, como debe ser, en Badalona. El encuentro será en abril. Ya irá creciendo de a poquito, pero esperamos contar con la participación de todos. Habrá novedades.
En el programa de este domingo, tenemos una visita especial. El escritor y periodista argentino Tomás Eloy Martínez pasó por acá, participante como es de la Cátedra de las Américas, organizadas por la Universidad de Barcelona, y con él nos encontramos. En la entrevista, exclusiva para el tren, aborda y borda temas de la literatura, el arte y la sociedad que vivimos y hacemos, con su personal y esclarecedora palabra. Una entrevista de Sonia Pereyra que merece un madrugón, no seamos remolones.
Además, La Máquina de Hacer Pájaros, seguimos con El atroz encanto de ser Argentinos, de Marcos Aguinis, la música de Rubén Blades, con la banda sonora de la película Crossover Dreams, El Mastuerzo, Rita la Caimana, y más música, y más palabras de aquel hermoso sur.
Por ahí nos encontramos.

3 de noviembre de 2002

Hoy, lección. Breve, con la medida de las lecciones que valen, aunque no sé si ésta...
¿Qué es un puente? En la Gran Galicia, cuando un día feriado (franco, fiesta, festivo) cae en día martes o jueves, una costumbre generalizada es la de tomarse el respectivo lunes o viernes, y prolongar el ocio por cuatro días, uniendo los días mencionados al confiable fin de semana. Un día-puente que permite no trabajar. Claro que, para que esto sea posible, el eventual puenteador debe tener un cierto grado de independencia en lo que al trabajo atañe, es decir, debe ser su propio jefe y trabajar por cuenta propia, o el de otros y que ellos lo hagan por su cuenta, y a veces en su lugar. Hay otro tipo de puente, desprovisto de jerarquías y se su preferencia, que se da cuando el día libre cae en lunes o viernes, y no es necesaria ninguna autorización para que el fin de semana sea dulcemente extenso. Es el puente de los de abajo.
Este caso se dio este fin de semana, viernes primero de noviembre, sábado y domingo. Los puentes suelen traer consigo circunstancias especiales, por ejemplo que venga una amiga de Buenos Aires desde Madrid, juntarse con otros tres amigos, ir a comer un asado a una cavas de Sant Sadurní d’Anoia, al día siguiente ir a Figueres, Cadaqués y Port Lligat, el triángulo Dalí, coronar el día de noche, con pizza y helado de dulce de leche, y charla y charla, y que el tiempo en el que habitualmente escribís estas líneas para que la gente escuche tu programa de radio lo utilizás en caracolear la montaña buscando el mar.
Pero el programa sí. Nito Mestre y los Desconocidos de Siempre, El atroz encanto de ser Argentinos, de Marcos Aguinis, Gardel, María Elena Walsh y Memphis la Blusera.
Por ahí nos vemos

5 de julio de 2002

el dólar baja en un lugar y sube en el otro, nunca termina de salir perdiendo. En mayor o menor medida, el juego es el mismo en todos lados. Casi todos estamos hermanados en la dependencia, y ahora también en la jurisdicción del tribunal penal internacional, organismo de triple rima intrínseca, buscado y esperado por muchos. Pero, desengáñense, sigue habiendo clases. Los paladines de la libertad y la democracia miran para el costado, no va con ellos el asunto, no reconocen la autoridad de este tipo de tribunal para juzgar a ciudadanos norteamericanos. ¿pensarán que están organizando una invasión express, como en panamá, para secuestrar delincuentes con águila en el pasaporte? ¿no habrán leído que se juzgarán personas y no estados? ¿los moverá el miedo o la conciencia? ¿será casualidad que en este desentenderse coincidan con países como china o israel? Vaya uno a saber. el tribunal nace limitado, sin retroactividad en su jurisdicción, y con la posibilidad, ya mencionada, de juzgar únicamente personas. Sin embargo, la responsabilidad de muchas muertes, por arma, hambre, enfermedad y falta de asistencia, recae en las actitudes de y las decisiones tomadas por entidades diferentes a las personas, como empresas. Son empresas las que emplean niños en el sur de asia, las que experimentan sus medicamentos sin comunicarlo, las que contaminan el medio ambiente, las que practican el comercio abusivo, las que promueven e imponen políticas económicas asfixiantes... ¿qué sucederá? ¿seguirán siendo anónimas esas sociedades? ¿no hay responsabilidades que asumir? El tribunal nace claramente inválido, pero no por eso deja de existir. Pinochet, demente declarado, ya no va a ocupar su banca de senador vitalicio en chile. En argentina procesaron y embargaron a maría julia Alsogaray, parece ser que hay evidencias claras de fraude en la privatización de ENTEL, empresa estatal de teléfonos, que fue dividida entre la francesa telecom y la española telefónica. Si esto finalmente se demuestra, ¿estamos obligados a aceptar una venta fraudulenta? ¿no nos protege la ley de este tipo de delincuentes? Confieso mi ignorancia, y anticipo mi estupor si la respuesta a la segunda pregunta es no. Nunca entendí, ni ahora entiendo cómo alguien que ocupa un cargo político, que tiene un mandato, es decir, un encargo de los ciudadanos para gobernar, es capaz de aceptar las deudas contraídas dolosamente por administradores anteriores, las ventas de empresas que, como se juzgará en el caso de ENTEL, y como se sospecha en muchos otros casos, como aerolíneas, ypf, ferrocarriles, obras sanitarias, y más, se hayan realizado de manera fraudulenta por sus responsables. Si me voy sin pagar del Norte, ¿le cobran a mi vecino? Seguramente no, salvo que mi vecino sea trabajador, y yo político con cargo. Pero eso no puede ser así. Si las leyes no nos protegen, cambiémoslas. Ahora parece que se adelantan las elecciones, y se van perfilando los candidatos. En marzo volvemos a votar, y no puedo evitar acordarme de una tapa de el porteño, con una mano introduciendo un sobre en una urna de votación, en el sobre se leía ‘sr. Juez’. Tiene que ser la oportunidad de sacarnos de encima a los que no nos dejan crecer. Pero no podemos seguir votando listas en las que el candidato que ocupa el primer lugar se arregló los dientes, y al quinto no lo conoce ni el gato. Demos un pasito hacia delante, elijamos, en lugar de optar por el mal menor. Demostramos hace medio año que pensamos, que ya no hay excusas, que nos ganamos el derecho de elegir. ¿quién nos va a imponer el modo? Escucho a alguien ‘el fmi’, pero...¿podría seguir haciéndolo? Es tiempo de organizarnos.
La web crece de a poco con las entrevistas de Toulouse, ya están disponibles las de león gieco, raúl barboza y ana saint-dizier, de la organización del festival. dénse una vuwelta por http://www.eltren.net/. por ahí nos encontramos.

8 de junio de 2002

no podemos permitir que el circo domine nuestro pensamiento. no podemos consentir que nos impongan el pensamiento único. no vamos a aceptar que el fútbol sea el dueño de la ubicuidad. esta semana no vamos a hablar del mundial. no hay tu tía. es el primer caso de censura en el tren (ejem) pero es así. tampoco vamos a hablar del exabrupto del presidente uruguayo batlle que creyó que la cámara no grababa y fue sincero, ni del humillante viaje relámpago a mi buenos aires para pedir unas disculpas que nadie le creyó, ni del show de las lágrimas, ni de la expresión de dignidad ofendida del presidente argentino duhalde, el mismo que dijo"somos una dirigencia de mierda" un año atrás, cuando por fin consintió en perdonar, misericordioso, ni del porcentaje de argentinos que no se sienten representados por su dirigencia, pero sí por la del país vecino, out of record, eso sí. tampoco vamos a hablar del inicio de campaña presidencial de... ¡menem! en la capital, ni que un grupo de asambleístas llenaron de basura también las afueras del auto en el que venía, ni de su próximo viaje a estados unidos, ni del descaro de su discurso (argentina, cuidado que se va a presentar; malo conocido no, por favor!). de eso no vamos a hablar. vamos a hablar de que un policía extorsionador fue condenado a trabajar durante tres años ad honorem en un centro geriátrico. en mi país, eso es esperanza. vamos a contar que en medio del desánimo, un grupo de artistas crearon el micuna, movimiento integrador de la cultura nacional, que se presentó en el café tortoni, y de quela movilización popular hizo cambiar la opinión del gobierno paraguayo con respecto a la ley de privatizaciones, y de que alguien trabaja para que alsogaray sea juzgada públicamente por enriquecimiento ilícito. también vamos a contar que, en el año del centenario del nacimiento del poeta cubano nicolás guillén, el director de la fundación que lleva su nombre, su nieto, nicolás hernandez guillén, está recorriendo varios países para divulgar el trabajo que desde hace años realiza en la investigación y difusión de la obra del poeta, y también en dar lugar a los que vienen, y pasó por badalona, y por el tren. también vamos a escuchar a rubén blades, a buenavista social club y a la pequeña orquesta reincidentes, esa será la música. la resistencia, de ernesto sábato, las palabras. del mundial, ni hablar en el tren.
por ahí nos encontramos.

1 de junio de 2002

negar lo evidente es dilapidar energía y tiempo. admitiremos de entrada que el evento de esta semana es el mundial de fútbol, cita deportiva global que a los argentinos nos ha dado más alegrías que tristezas, todo hay que decirlo. por esta latitud europea, los partidos se dan por la mañana, hora poco propicia para este tipo de pasiones; habrá que ser un esfuerzo. no es menor la fuerza que genera el fútbol, de manera que también habrá que bucear en los motivos más profundos que harán que nos abracemos con alguien con quien nos separan las diferencias y nos une un deseo (común y no mutuo, en este caso). ¿qué será lo superficial, y qué lo profundo? dice valentín que abrazar es llevar al corazón, y por el poder de la rima consonante, tal vez tenga razón. también dice que todo necesita de su contrario, y yo casi le pregunto hasta cuándo en mi país durará el contrario. este fin de semana termina el corralito, a ver cuál se inventan. siempre queda una luz. siguen creyendo en el espíritu de la ley, porque siguen trabajando para aprobar la que mejor va a sus intereses. si pudiéramos cambiar la ley...perdón, hagan como que no dije nada, antes tendríamos que cambiarlos a ellos. sé que es el consuelo de tontos, pero consuélense quienes no han venido todavía a españa; peor que estar gobernados por el que perdió las elecciones es estar gobernados por un fascista, peor que estar gobernados por un soberbio es estar gobernados por un imbécil. alguna vez con taré lo que pasa en el primer mundo. pero también es dilapidar tiempo y energía ocuparse de ellos más de dos minutos, la vida transcurre justo ahora y debajo de nuestros pies. y los besos por las bocas, y por las orejas la radio. mañana domingo abre la música con una canción de silvio rodriguez que no pierde con el tiempo: días y flores. después noticias y seguimos con unas milongas más de atahualpa yupanqui, que no llegaron a volar la semana pasada. hablamos sobre la semana argentina, y escuchamos lo que en esa ocasión dijo miguel ángel solá, que vale mucho la pena. cerramos con la fuerza de memphis la blusera alrededor de la resistencia de ernesto sábato, como casi siempre. ya falta poco para el fin de nuestra temporada y contextos anuncia la convocatoria de una nueva edición del concurso de relato breve. los datos estarán en la web próximamente.
también ahí nos encontramos.
o mejor como decía tato: a seguir laburando, vermouth con papafritas y...

4 de mayo de 2002

esta semana, con un osito descubrimos que todavía éramos inocentes... significativas maneras. hay tantas cosas por hacer todavía, y sin embargo... en fin, hay cosas peores. la buena noticia es que en buenos aires la gente sigue comprando libros, y eso quiere decir que hay esperanza todavía, por lo menos para jorge bucay. saldremos adelante. particularmente, ocupé esta semana en la lectura del último libro de marcos aguinis, o del último del que tengo conocimiento: el atroz encanto de ser argentinos. bien. no es una lectura onerosa, ni ociosa. describe sin miramientos algunos de los mitos de la argentina de siglo XX, sin dejarlos del todo mal, los desciende a la categoría de nosotros. tal vez esperaba un análisis más profundo del intrincado mecanismo inconsciente y colectivo que nos hace tan especiales (porque, no nos mintamos, no somos ni los mejores ni los peores, pero de comunes no tenemos un pelo), pero reconozco que la responsabilidad es mía por no saber controlar mis expectativas. recomendable, finalmente. ¿a que viene esto? ni idea. el tren de mañana tendrá una breve semblanza de juan rulfo, un caso de mención en la literatura latinoamericana, que con una obra tan breve haya tenido la importancia que tuvo y tiene. de escritor a fotógrafo, un paso pequeño para la humanidad, pero grande para el mexicano, que se decidió por la imagen no metafórica. también participará ana, miembro de la asamblea de plaza irlanda, para contarnos cómo va evolucionando este movimiento espontáneamente popular nacido en la argentina. seguimos adelante con la resistencia de sábato, que es para leer y releer muy lentamente, habrá noticias y agenda, un poco lo de siempre, la música todavía no la elegimos, pero el uruguayo eduardo mateos y el rosarino litto nebbia tienen muchas posibilidades. en algún momento del programa nos ocuparemos de un latinoamericano que ha sido premiado en la 6ª edición del prestigioso premio de poesía "José María Valverde", organizado por comisiones obreras, con un accésit, y estará en el estudio de ràdio ciutat de badalona, acaso nos leerá también alguno de los poemas premiados. me estoy refiriendo al poeta, dramaturgo y novelista argentino residente - por ahora- en barcelona, fernando blasco.
ahí nos encontramos

6 de noviembre de 2004

Alguien habrá dicho alguna vez que los ojos modifican lo que miran. No lo sé, en realidad, pero no es difícil que alguien lo haya dicho alguna vez. Porque algo de verdad hay en eso. Todos hemos caído alguna vez en la tentación universal de retocar con los ojos de la memoria o la retórica hechos, personas, libros, lugares, frases, goles, y a nosotros. La prueba es muy sencilla y está al alcance de cualquier iluso, cualquier ilusa (léase el calificativo con admiración) que desee pasar una tarde revisionista. Consiste en confeccionar una lista con los recuerdos que uno tiene de un acontecimiento medianamente remoto, descolgar el teléfono, llamar a alguien que lo haya compartido con uno y preguntarle por los detalles del hecho que conforman la lista. Infalible. En el caso de una persona, si es que uno tiene la fortuna de poder encontrarla al otro lado del teléfono, basta con llamarla y hablar de bueyes perdidos. Como los periodistas de antaño, contrastar la información que la memoria propia nos da. Otra cosa es el caso de un continente, más cuando uno nunca ha vivido sus días. Uno mira con la carga de información y de imaginación que fue adquiriendo, y con ese equipaje llega. Algo así le sucedió a Iván Puig, periodista catalán, compañero de Ràdio Ciutat de Badalona, que acaba de publicar Legado de Utopías, relato de un viaje de unos ojos y un entendimiento europeos por América, desde Buenos Aires hasta Chiapas, que los cambiaron. El libro es muy interesante, y el viaje también. De eso hablaremos con Iván Puig. Antes, Salzano como siempre, y también La Porteña, el tango desgranado por Mayte Caparrós.
De lo de Bush, el hijo de Bush, tengamos fe; tantas cosas sonaron a cuenta regresiva, y seguimos dando vueltas por acá...
Por lo pronto, seguimos con el tren.
Por ahí nos encontramos
Un gran abrazo del corazón

8 de noviembre de 2003

No lo podíamos creer. Una campaña del gobierno español, cuyo lema era ‘practica sexo oral’? quienes vivimos la aventura permanente que es la España de Aznar y las suyas y los suyos, no lo podíamos creer. Pensamos que podía ser un sabotaje de algún grupo con sentido del humor. De fuera del partido, claro. Pero no. Fue producto de la llana ineptitud. El primer grito lo puso en el cielo la Iglesia Católica, algunas de cuyas mentes, algo más viciosas que las de sus representantes políticos, vieron que la frase podía prestarse a malas interpretaciones. Y no es cuestión de ir promoviendo la fiesta entre los ciudadanos. Acto seguido apareció la ministra de sanidad aclarando que lo que la campaña quería promover era el diáaaalooogooo entre los integrantes de la pareja sobre temas de sexo, sobre todo de prevención, y si incluimos la aaaaabsteeeenciooón, pues mejor. Sabemos que es de mala educación hablar en determinadas circunstancias. Y mientras hablamos, no hacemos nada. Cosas de políticos. La campaña se retiró de inmediato, pero volverá a las calles con el transparente lema ‘habla con tu pareja de los temas de sexo’, o algo similar. Cuánto material para Berlanga...!
Supimos esta semana que Les Luthiers piensan en la jubilación. Y no pudimos menos que ponernos a pensar todos los ratos de reír y de pensar, todo lo que aprendimos con ellos, a recordar aquel examen de matemáticas de diciembre que casi recitamos el Teorema de Thales, la historia de la conquista fallida de don Rodrigo (que tal vez aún sepa de memoria), el descubrimiento de algunos ritmos propios y otro extraños, y sobre todo, que aprendimos que nada es tan importante como para no ser motivo de risa, y que la primera señal de inteligencia es el sentido del humor. Asoma un poco la tristeza, para qué negarlo, pero también de esa bruja nos reímos. El tren lo empezamos con Les Luthiers, entonces. El descarrilado falta a la cita con aviso, víctima de una gripe que lo mantiene con la frazada la altura de la nariz. A recuperarse pronto, que el tren te necesita! Vías adelante nos lleva por las termas más importantes de Argentina, con énfasis en la zona del volcán Lanín, en un viaje que no hay que perderse. Segundo domingo de mes, y la participación de Ataúlfo Austral, esta vez con la primera parte de un cuidado y sentido homenaje a Víctor Jara, que culminará el próximo domingo.
También tendremos una conexión en el tiempo y en el espacio por primera vez en la historia de la radio. Mañana, domingo en Badalona, conectaremos con ayer, viernes, en Lincoln, Argentina, donde se desarrolla, desarrollará, desarrolló la muestra multidisciplinaria “Sentidos Consentidos”, de que comentábamos la semana pasada. Conversamos con Damián Aldaz, mentor de la muestra y autor de los dibujos que se exponen, y con Delia Vazquez, encargada de presentar “Los suicidas van al cielo”. De la muestra también participaron Alejandro Langan, con repertorio clásico en guitarra, y el grupo La Legüera, de folklore fusión. La fiesta cultural terminó con pizza asado y vino, como corresponde, y la promesa de repetir. Muchas gracias a la gente de Lincoln por darme un lugar para mostrar mi trabajo.
Recomendación especial para los de Catalunya: el viernes 14 a las 21hs se presenta en Barcelona, en la sala Lluisös de Gràcia el cantautor cubano Yhosvany Palma, presentando sus canciones más conocidas y algunas nuevas. Hace tres años que Yhosvany no venía por Barcelona, y hay que aprovechar la oportunidad. Por ahí nos encontramos, después de pasar por Etnomusic, en la calle Bonsuccés, para buscar las entradas.
Un gran abrazo del corazón

viernes, julio 30, 2004

primera

Como las de los insomnes, las noches aquí en Alaska son brevísimas en esta época del año. A la vez son las más amables, las más estrelladas, las más propicias para volver a aprender que, al final, todo vale la pena. Las noches de Alaska son momentos de mirarnos, con o sin otro, de detenernos a pensar, de descubrir historias, conexiones, miradas, acordes, paisajes. algo más? todo lo que nos recuerde la parte sublime de nuestra humanidad. Las noches, aquí en Alaska, son un pacífico viaje hacia nosotros.
dr. fleischmann