Las cosas se encadenan, aún sin que medie voluntad aparente ninguna. El domingo pasado nos visitaron Magdalena Chocano, Juan Pablo Roa y Dante Bertini, poetas y latinoamericanos los tres; el tema central fue la poesía y sus aledaños. No era nuestra pretensión otra que conversar un rato, sobre todo de los aledaños, tan indefinible es la bendita. En un momento de la charla, Dante Bertini vino a decir que una de sus preocupaciones como escritor es ser entendido por el lector, y que, desde hace tiempo ya, había cambiado la lavandina por la lejía. Para todo aquel que se interese por la literatura en cualquiera de sus modos, para todos los que cambiaron de lenguaje sin cambiar de lengua, este es un tema apasionante. ¿permanecer o cambiar? ¿uno o el entorno? ¿interior o exterior? Podría decirles en este momento cuál es la elección que trae menos problemas. ¿lejía o lavandina?
La invitada de este domingo, la periodista Natalia Fernández, hizo el camino inverso. Con su castellano peninsular recorrió toda la América latina buscando los diferentes brotes del idioma, las nuevas lenguas que fueron creciendo, y siguen haciéndolo en el continente. Esta admirable experiencia tuvo origen en un programa que hizo durante ocho años en Radio Exterior de Holanda, y le dejó vivencias, conocimientos y palabras, que mañana compartirá con nosotros en el tren. Para escuchar con atención.
La música vendrá con los Super Ratones, a punto de empezar a grabar su próximo disco, el grupo Cochamay y Cristal Andino.
Por ahí nos encontramos, pero la pregunta queda, y a ustedes se las paso: ¿lavandina o lejía?
sábado, septiembre 15, 2007
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